martes, 24 de diciembre de 2013

DEJAS SER

http://habilidademocional.com/2012/03/06/dejar
Durante años fui un neurótico. Era un ser angustiado, deprimido y egoísta. Y todo el mundo insistía en decirme que cambiara. Y no dejaban de recordarme lo neurótico que yo era. Y yo me ofendía, aunque estaba de acuerdo con ellos, y deseaba cambiar, pero no acababa de conseguirlo por mucho que lo intentara. Lo peor era que mi mejor amigo tampoco dejaba de recordarme lo neurótico que yo estaba. Y también insistía en la necesidad de que yo cambiara. Y también con él estaba de acuerdo, y no podía sentirme ofendido con él. De manera que me sentía impotente y como atrapado.
Pero un día me dijo: «No cambies. Sigue siendo TAL COMO ERES. En realidad no importa que cambies o dejes de cambiar. Yo te quiero tal como eres y no puedo dejar de quererte».
Aquellas palabras sonaron en mis oídos como música: «No cambies. No cambies. No cambies… Te quiero…». Entonces me tranquilicé. Y me sentí vivo. Y, ¡Oh, maravilla!, CAMBIÉ.
Ahora sé que en realidad no podía cambiar hasta encontrar a alguien que me quisiera, prescindiendo de que cambiara o dejara de cambiar.
¿Es así como Tú me quieres, Dios mío?

AUTOR: Anthony de Mello.
LIBRO: El canto del pájaro.

AMARSE A SÍ MISMO

  • 1. Deja de criticarte. La crítica nunca cambia nada. Niégate a criticarte. Acéptate exactamente tal y como eres. Todo el mundo cambia. Cuando te criticas, tus cambios son negativos. Cuando te apruebas, tus cambios son positivos.
  • 2. No te asustes. Deja de aterrorizarte con tus pensamientos. Es una forma horrible de vivir. Busca alguna imagen mental que te produzca placer (la mía son las rosas amarillas) e inmediatamente reemplaza el pensamiento aterrador por uno agradable.
  • 3. Sé amable, apacible y paciente. Sé amable contigo. Pórtate bien contigo. Ten paciencia contigo mientras aprendes esta nueva forma de pensar. Trátate como tratarías a una persona a la que verdaderamente amas.
  • 4. Sé tolerante con tu mente. El odio a uno mismo es el odio a los propios pensamientos. No te odies por tener los pensamientos que tienes. Cámbialos suavemente.
  • 5. Elógiate. La crítica destruye el espíritu interior. El elogio lo construye. Elógiate todo lo que puedas. Alábate por lo bien que haces las cosas, por más insignificantes que sean.
  • 6. Bríndate apoyo. Busca formas de apoyarte. Recurre a tus amigos y déjate ayudar. Es muestra de fortaleza pedir ayuda cuando se necesita.
  • 7. Sé indulgente con tus aspectos negativos. Comprende que los creaste para satisfacer una serie de necesidades. Ahora estás encontrando formas nuevas y positivas de satisfacer esas mismas necesidades. De modo que deja amorosamente que las viejas pautas negativas se vayan.
  • 8. Cuida de tu cuerpo. Infórmate sobre cuál es la nutrición adecuada para ti. ¿Qué clase decombustible necesita tu cuerpo para obtener la energía y vitalidad óptimas? Infórmate sobre las distintas modalidades de ejercicio físico que existen. ¿Qué tipo de ejercicio te gustaría hacer? Mima y venera el templo en el que vives.
  • 9. Trabajo con el espejo. Mírate a los ojos a menudo. Expresa el creciente amor que sientes por ti. Perdónate mirándote al espejo. Conversa con tus padres mirándote al espejo. Perdónalos también.
  • 10. ¡Hazlo ya! No esperes a sentirte bien, ni a perder peso, ni a tener el nuevo empleo o la nueva relación. Empieza ahora a hacer cosas y hazlas lo mejor que puedas.

AUTOR: Louise L. Hay.
LIBRO: Amar sin condiciones.

lunes, 23 de diciembre de 2013

ALTER EGO

http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81lter_ego
Un álter ego1 (del latín alter ego, "el otro yo") es un segundo yo, que se cree es distinto de la personalidad normal u original de una persona. El término fue acuñado en el siglo XIX cuando el trastorno de identidad disociativo fue descrito por primera vez por los psicólogos.2 Una persona que tiene un álter ego se dice que lleva una doble vida.
Un significado distinto del álter ego se puede encontrar en el análisis literario, en el que se describen los personajes en diferentes obras que son psicológicamente similares, o un personaje de ficción cuyo comportamiento, lenguaje o pensamientos intencionalmente representan los del autor. También se utiliza para designar el mejor amigo de otro personaje en una historia. Asimismo, el término álter ego se puede aplicar a la función o persona asumida por un actor3 o por otros tipos de artistas.
La existencia del otro yo fue reconocida por primera vez en la década de 1730. Anton Mesmer usó la hipnosis para separar el álter ego. Estos experimentos mostraron un patrón de comportamiento que era distinto de la personalidad del individuo cuando se encontraba en estado de vigilia en comparación a cuando estaba bajo hipnosis. El otro personaje se había desarrollado en el estado álterado de la conciencia, pero en el mismo cuerpo.4
El álter ego también se utiliza para referirse a los diferentes comportamientos de una persona que pueden aparecer en ciertas situaciones. Algunos términos relacionados incluyen el avatar, el doppelgänger, el imitador y la doble personalidad.

domingo, 22 de diciembre de 2013

LA ANGUSTIA Y LA CONFIANZA

http://habilidademocional.com/2012/01/01/la-angustia-y-la-confianza/
No te preocupes excesivamente por lo que debes hablar o como lo debes decir en una conversación. No hemos de obsesionarnos con los oyentes y su posible juicio, sino hablar de lo que sentimos en nuestro corazón, o sea, de lo que genuinamente pensamos y deseamos decir en ese momento; Dentro de nosotros percibimos lo que queremos decir; Para ello, es fundamental prestarle oído a tu interior, ENTRAR EN CONTACTO CONTIGO, esto te liberará de la angustia frente al juicio de los demás. Estáte en ti, no en los demás. Permíteles a los otros pensar y decir lo que quieran, pero recuerda que:
  • No necesito estrujarme la cabeza para saber lo que piensan. No soy adivino de mentes.
  • No dependo de SU juicio, no estoy ante SU tribunal y no me estremezco ante SU sentencia.
  • No tengo que demostrar lo que valgo, soy sencillamente yo mismo.
  • No tengo que someterme continuamente a la presión de tener que quedar bien con los demás.
  • No tener que justificarme me quita presión y me aporta serenidad y confianza en mi mismo.
Cuando no se ha sido AMADO INCONDICIONALMENTE en la infancia (y tan sólo nos sentíamos queridos cuando hacíamos lo que nuestros progenitores querían y como lo querían) esta es una prueba que cuesta superar ya que tenemos grabado en el subconsciente más profundo la falsa creencia de que hemos de hacer “méritos” para que los demás nos proporcionen la estima que tanto ambicionamos, y que es horrible si no la obtenemos. NO hay que entrar en el victimismo de culpar a nuestros padres, tan sólo se trata de abandonar esos juegos autodestructivos y dedicarnos a vivir genuinamente en consonancia con lo que realmente somos y deseamos para nuestra vida.
No se trata de reprimir o tapar la angustia, sino de hablar con ella (percibiéndola pero NO enfureciéndome con esa parte de mí mismo, la dureza con uno mismo siempre brota del no creerse lo suficientemente bueno en algún aspecto de la vida), entonces destaparemos lasFALSAS PRESUPOSICIONES TAN ARRAIGADAS EN NOSOTROS, falsas creencias en las que se basa dicha angustia, creencias como pensar que si cometo un error no valgo nada, y que si hago algo fuera de lo previsto, los demás me considerarán un loco.
Mucha gente tiene miedo a mirar en su interior porque creen que solo encontrarán cosas malas, ese pensamiento solo les crea mayor angustia, pero si puedo mirar a mí propio interior sin horrorizarme ni temer, entonces dejo de sentir angustia frente a mi mismo y mi paz interior puede brotar. Como cualquier lugar desconocido, las profundidades de nuestra mente puede dar miedo al principio, pero si puedes irlo descubriendo sin juzgarte, comprendiendo el como eres y la razón de porqué eres y pensaste hasta ahora así, no puedes más que sentir alivio al encontrarte contigo mismo, con tu ser que siempre estuvo ahí esperándote para que le dieras la mano.
Para no paralizarme por la angustia, he de ACEPTARLA y familiarizarme con ella. La angustia paralizante me señala las falsas presuposiciones fundamentales de mi vida: por ejemplo, la presuposición fundamental de que no debo cometer errores porque, de lo contrario, sería menospreciado por los demás. En el momento en que LE PONGO LUZ y me doy cuenta de esta falsa presuposición que hay en mí, le quito su poder, la transformo en la autorización sana siguiente: Puedo cometer errores. Soy valioso también con mis errores. Para mí puede ser importante ser juzgado bien, pero no he de vivir sólo de eso y para eso.
La confianza en uno mismo NO significa en absoluto presentarse hacia fuera como una persona segura de sí misma, quien se limita a hacer constar únicamente sus puntos fuertes vive siempre angustiado ante la posibilidad de que le quiten la máscara de la cara, en cambio, quien acepta con serenidad también los propios errores y traba amistad con sus lados sombríos, puede entablar relaciones tranquilas con otras personas. No siente angustia ante la posibilidad de que los demás puedan descubrir sus debilidades. Las conoce y las asume, pero no las pregona a los cuatro vientos, ya que quien pregona sus debilidades, usualmente lo hace para distraer la atención de los demás sobre otras debilidades más profundas que posee.
Confianza es ante todo en entrar en contacto con ese núcleo más íntimo y tomar conciencia de que soy único e irrepetible, independientemente de lo que los demás piensen de mí. Esto me da libertad y paz interior.

Texto basado en el LIBRO: La Confianza.
AUTOR: Anselm Grün.